Entrevista a la Dra. Andrea Leiva: Hipercolesterolemia y embarazo, ¿qué tienen que ver?

La Dra. Andrea Leiva, Bioquímico y Doctor en Ciencias Médicas UC, investiga cómo los elevados niveles de colesterol en la sangre materna afectan al feto en desarrollo. Aún no existen análisis ni tratamientos clínicos para este problema y ella propone que esta condición patológica afecta al recién nacido de forma directa y puede ser muy relevante para la salud futura del niño. Conversamos con ella sobre ciencia, medicina, sobre sus pasiones y su mirada sobre lo que significa ser mujer en ciencias.


¿Qué investigan en su laboratorio? ¿Qué preguntas intentan responder?
Originalmente vengo de un laboratorio donde estudiábamos cómo los altos niveles de colesterol en modelos animales afectan al sistema cardiovascular, sin embargo, la vida me llevó al laboratorio donde trabajo actualmente que es de obstetricia y ginecología. Cuando comencé a estudiar el metabolismo del colesterol durante el embarazo me di cuenta que, si bien los niveles de colesterol sanguíneo materno aumentan durante la gestación, en algunas mujeres este aumento es mayor a un 60% y que la información médica en referencia a este problema era muy acotada, así como también los estudios relacionados a los posibles efectos de esta dislipidemia materna sobre el feto en desarrollo. Desde esa falta de información y la necesidad de unir dos áreas de trabajo es que nació esta idea que mezcla ambos mundos: el del colesterol y sus implicancias en patologías junto con la fisiología del embarazo. Desde ese día y hasta hoy mi investigación se basa principalmente en preguntarse cómo los niveles elevados de colesterol materno inciden en la función de los vasos sanguíneos de la placenta y el feto y como este evento que ocurre durante el embarazo produce cambios permanentes en el feto en desarrollo.
Al principio partimos estudiando embarazadas “normales” (sin enfermedades asociadas) y nos sorprendimos mucho al encontrar que mujeres embarazadas que son consideradas fisiológicamente normales no son »tan normales’’ en realidad. Un alto porcentaje de ellas tienen alteraciones en los niveles de lípidos y hemos demostrado que tiene una clara repercusión en la función de la placenta y, eventualmente, en la vasculatura fetal. Ahora quisimos abrir un poco el camino en cuanto a nuestra línea principal de investigación y estamos evaluando los efectos de la dislipidemia materna en mujeres embarazadas diagnosticadas con enfermedades graves durante el embarazo tales como la diabetes gestacional o la preeclampsia.
¿Podríamos decir que estudia un problema clínico no resuelto en el campo de la obstetricia?
No sé si lo llamaría un problema clínico porque hasta el día de hoy no lo es. Lo que estudiamos es algo que ocurre, pero se pasa por alto en la clínica principalmente porque es desconocido. Nosotros intentamos mostrar de a poco que los niveles elevados de colesterol en la sangre materna producen un efecto negativo en la función de la vasculatura fetal y el desarrollo de la placenta durante el embarazo. Hasta el momento no sabemos qué estaría pasando con la mamá en este contexto, pero al menos sabemos que en el recién nacido el colesterol sanguíneo elevado se asociaría a varios problemas en la vida posterior.
Nadie ha mirado en detalle el problema de la dislipidemia en el embarazo. Sin embargo, existen muchas herramientas y conocimiento sobre el tema debido a que en la población no embarazada es un problema relevante sobre el cual hay mucha gente que está trabajando, hay muchas terapias en desarrollo y conocimiento sobre las causas y las consecuencias de esta condición. Entonces esto supone una gran ventana en la línea de investigación donde estamos trabajando porque nos abre un mundo de posibilidades.
¿En qué afectan los elevados niveles de colesterol en el feto o en la madre?
Particularmente en la mamá se sabe muy poco sobre si el colesterol elevado durante el embarazo puede llevar a problemas vasculares en ella. Sabemos que una mujer que normalmente presenta niveles de colesterol inferiores a 200 mg/dL está expuesta a casi el doble de éstos niveles durante los nueve meses de embarazo. Imagínate si esa mujer tiene dos o más hijos entonces los nueve meses de embarazo en los cuales la mujer está expuesta a elevados niveles de colesterol en la sangre se multiplican por cada embarazo y probablemente esa mujer tendrá una mayor tendencia a desarrollar enfermedades cardiovasculares. De todas formas no hay muchos estudios sobre esto.
Por lado del feto sabemos un poco más. Los niños que se gestaron en un ambiente hipercolesterolémico nacen con lesiones ateromatosas en la aorta o en arterias cerebrales. Nosotros en el último tiempo hemos estudiado algunos de los mecanismos celulares que podrían estar alterados como consecuencia de esta condición materna para demostrar que efectivamente tiene efectos negativos sobre el feto en desarrollo. Apuntamos principalmente a que de alguna forma esta dislipidemia materna se pueda prevenir, lo cual no es una tarea fácil, pero sugerimos que si logramos controlar los niveles de colesterol en la mamá podríamos entonces retardar o detener las alteraciones vasculares asociadas a esta condición materna.
¿Qué mecanismos celulares y moleculares son afectados por los elevados niveles de colesterol sanguíneo en la madre y el feto?
Nosotros estamos trabajando en cuatro líneas centrales. La primera es estudiar cómo funciona el endotelio en la unidad fetoplacentaria y cómo es el control del tono vascular en muestras obtenidas de mujeres con niveles de colesterol normal o elevado. Aquí encontramos que prácticamente todas las moléculas que analizamos y que se relacionan con el control del tono vascular en la placenta están alteradas en respuesta a altos niveles de colesterol materno. La actividad de la óxido nítrico sintasa, la actividad de las arginasas endoteliales y los marcadores de estrés oxidativo están alteradas en esta condición, lo cual se asoció a una menor relajación de los vasos sanguíneos de la placenta.
La segunda línea central es determinar el tráfico y el transporte del colesterol desde la circulación materna a la fetal a través de la placenta. Una cosa es que la mamá tenga el colesterol sanguíneo elevado y otra cosa es que se transporte más colesterol a la sangre fetal y sea por eso que existen problemas vasculares en el feto. En la placenta existen receptores para las lipoproteínas de alta y baja densidad (HDL y LDL), junto con transportadores que son capaces de tomar ese colesterol proveniente de lipoproteínas y llevarlo a la circulación fetal. Precisamente estos dos componentes son los que estamos estudiando actualmente. Aquí surgió un resultado muy interesante debido a que nosotros pensábamos que el tráfico y transporte del colesterol desde la sangre materna a la fetal estaría aumentado en los embarazos dislipidémicos, pero nos dimos cuenta que las células de la placenta, principalmente las del trofoblasto hacen todo lo contrario y tratan de proteger al feto evitando que ese colesterol en exceso pase a la circulación fetal.
La tercera línea de investigación evalúa la función de las lipoproteínas fetales. No solo queremos saber cuánto colesterol tiene la sangre fetal, sino que queremos saber si las lipoproteínas funcionan adecuadamente. Aquí nos estamos enfocando principalmente en HDL, las del »colesterol bueno’’, debido a que se sabe que poseen diferentes funciones fisiológicas que se pueden determinar in vitro como lo son la capacidad de “remover” colesterol desde otras células, la función antioxidante, antiinflamatoria y vasodilatadora.  Creemos que cuando las mamás poseen un elevado nivel de colesterol en la sangre las HDL del recién nacido dejarían de tener estos efectos positivos y esto podría ser más importante que el aumento de colesterol en sí mismo.
Finalmente, nos interesa estudiar por qué en algunas mamás se produce un aumento exagerado y no fisiológico de los niveles de colesterol durante el embarazo. Aquí tenemos algunas proteínas que podrían ser candidatas desde un punto de vista de regulación endocrina y que podrían estar regulando específicamente el receptor de LDL.
¿Definirías tu investigación como investigación básica o te gustaría en algún futuro generar algo más bien aplicado y clínico?
Creo que por formación profesional lo que hacemos en el laboratorio es investigación básica y como investigadora creo que aún no tengo la capacidad para trasladar esto a la clínica. De todos modos, creo que el foco final de este trabajo es lograr que se transforme en algo clínicamente relevante. Queremos mostrar las evidencias científicas que existen para poder dialogar con los médicos y demostrarles que esto es un evento importante durante el embarazo y que puede conducir a mayores complicaciones, las cuales podríamos prevenir o intervenir. Siempre que he dado presentaciones surge la misma pregunta: ¿Pero entonces cómo controlas los niveles de colesterol? Y esto por supuesto es lo más difícil de esta línea de trabajo debido a que, por ejemplo, el uso de estatinas no está aprobado durante el embarazo. Pese a esto existen otras alternativas que podrían ser evaluadas, ya sean farmacológicos o no para tratar de controlar los niveles de colesterol. De momento esto se escapa de lo que hacemos en el laboratorio debido a que, si bien hacemos ciencia biomédica, no tenemos la experiencia aún para poder trasladar esto a la clínica. Aquí es donde uno necesita un partner que tenga esa experiencia y ganas de colaborar para poder llevar esta investigación a la clínica.
¿Tienes ese partner ahora?
Teóricamente sí. Yo trabajo en la División de Obstetricia y Ginecología donde hay un grupo de obstetras del más alto nivel, pero no hemos llegado a concretar aún una intervención real en base a nuestros resultados. Sin embargo, creo que cada vez estamos un paso más adelante. Antes no teníamos la información que tenemos ahora sobre este fenómeno ni tampoco sabíamos sus consecuencias a nivel fisiológico o celular en la placenta. Ahora tenemos evidencias para poder mostrar que lo que investigamos es importante y que es necesario trabajar en equipo para poder resolverlo.
Pensando en aplicar tu investigación a la clínica a futuro ¿Qué propondría para poder tratar o diagnosticar los efectos del alto colesterol materno en el desarrollo del feto?
Por el lado del diagnóstico creo que es fácil. Se basaría en acoplar una determinación en sangre a los exámenes rutinarios del embarazo para poder establecer un diagnóstico de este tipo. Por el lado de la intervención creo que sería óptimo intentar inicialmente con dieta intentando mantener los niveles normales de colesterol en un embarazo. Sin embargo, esto es algo que con mi equipo no podemos hacer “solos” ya que no somos expertos en ésta área. De nuevo viene la necesidad del “partner”. Un detalle importante es que aún no sabemos cuáles son los origines o razones de esta alza anormal de los niveles de colesterol durante el embarazo, por lo que no sabemos si la dieta permitiría regularlos o será necesaria una intervención farmacológica.
Saliendo un poco de la ciencia… o quizás no tanto… ¿Qué cosas le apasionan?
Creo que me apasionan más cosas fuera de la ciencia que dentro (se ríe). Particularmente en el tema de las ciencias, creo que »hacer ciencia porque sí’’ no me apasiona tanto como entregar conocimiento a los más jóvenes. Por supuesto que me gusta cuando los resultados salen bien, me siento orgullosa de nuestra línea de investigación, pero creo que lo que más me apasiona de esto es saber que hay personas que se están formando conmigo en este proyecto, que forman parte de mi equipo de trabajo y a las cuales se traspasan las inquietudes científicas. Porque el día que yo deje de hacer esto alguien va a seguir con este trabajo.
Fuera de la ciencia obviamente me apasiona muchísimo mi familia, ellos son mi motor de vida para todo. Yo soy yo por mi familia.
Uno bien sabe que existen muchos desafíos en el mundo de las ciencias y que es un trabajo muchas veces muy demandante ¿Qué cosas la hacen levantarse en la mañana e ir a trabajar?
Justo hoy estaba pensando en eso, creo con en el tiempo ha cambiado mi motivo para levantarme en la mañana. Antes me levantaba en la mañana y pensaba en los experimentos que tenía que hacer y en los resultados que podría obtener. Creo que ahora eso ha cambiado. Por ejemplo, ayer me levanté muy positiva ya que había quedado con una de mis estudiantes para revisar su tesis. Esto para mí fue muy estimulante. Saber que tengo actividades con las personas que trabajan conmigo y guiarlas en su proceso de aprendizaje creo que ha ido ganando terreno en cuanto a las actividades que me estimulan. Ya no es solo tener buenos resultados.
¿Podríamos definirte como una persona que le apasiona ‘’formar personas’’?
 Sí, totalmente. Creo que eso lo descubrí o estoy descubriendo en el camino. Nunca partí en el mundo de las ciencias pensando que en realidad lo que más me apasionaría sería formar más científicos.
¿Cómo te ves como formadora en el futuro? ¿Qué desafíos te planteas a ti misma en este sentido?
Como formadora tengo una visión poco ambiciosa, pero a la vez muy ambiciosa. A mí no me gustaría que los estudiantes que tengo ahora se queden conmigo para siempre, porque sé que lo que les puedo ofrecer es bastante restringido. Sin embargo, me gustaría formar personas que tengan curiosidad y que aprendan que uno se puede apasionar con lo que hace. Me encantaría formar gente que se apasione tanto por el tema que investigamos que logre encontrar en cualquier lugar del mundo un espacio que les permita potenciar sus capacidades. Mi sueño es que la semillita que yo plante en mis estudiantes crezca y que obviamente ellos sean mucho mejores que yo. Quiero ser una persona que inicie nuevos científicos.
¿Cómo ves el futuro de la biomedicina en el mundo y en Chile?
Yo veo que las cosas van cambiando a favor de nosotros los que hacemos biomedicina en Chile, por lo menos desde los proyectos FONDECYT que son la principal fuente de financiamiento. Aquí hay apoyo a la biomedicina aunque lamentablemente los recursos igualmente siguen siendo muy restringidos. Cada vez se suman más científicos a la biomedicina (y en todas las áreas…) y en general la cantidad de proyectos que se financian año a año no aumenta, lo que deja atrás a mucha de la gente joven que tiene ganas de hacer cosas nuevas. Pensando en el futuro, el mundo apunta a que lo que se investigue en ciencias biomédicas sea de carácter aplicado, de ahí viene todo el tema de la medicina traslacional, generar conocimiento desde la ciencia básica que pueda ser llevado efectivamente a la realidad clínica y que permita un beneficio tangible en los sistemas de salud. Sin duda que para que esto sea una realidad se requiere de una fuerte base de conocimiento básico y la integración con equipos con un perfil clínico.
En cuanto a la colaboración científica ¿Desde qué etapa de formación crees que se debe inculcar el espíritu de colaboración en ciencias?
Yo pienso que si a uno le enseñan algo desde chiquitito crece pensando que es algo natural. Siento que la Universidad brinda una aproximación a esta opción a los estudiantes ya desde el pregrado, ofreciendo cursos de otras áreas para lograr una malla curricular mucho más amplia. Desde la carrera científica, siento que la tesis de pregrado, ese instante donde te haces un poco más especialista en un área específica, es una buena instancia para fomentar la colaboración científica. Si uno observa al sistema te das cuenta que cada vez se fomenta más eso, hay más opciones para hacer intercambios entre los estudiantes o de hacer pasantías de investigación y estadías cortas en otras universidades, entonces el sistema está abierto a que eso ocurra. Dentro de la Universidad también existen concursos internos a los que uno puede aplicar y que apuntan justamente a este tema de la interdisciplinariedad entre grupos de la misma institución. Ahora si bien las instancias están, depende de tus ganas como investigador o estudiante de hacerlo realidad.
¿Qué consejos le darías tú a un estudiante de pregrado que quiere insertarse en la investigación biomédica?
Yo le recomiendo que se la juegue con todo. A cada persona de pregrado que yo he conocido en este mundo de las ciencias siempre les digo que una de las mejores opciones que uno tiene es proseguir la vida de la investigación… por lejos (hablando desde mi experiencia). Primero, porque tenemos las bases académicas para hacerlo. En segundo lugar, es una carrera profesional que produce mucha satisfacción. Al final tú haces lo que tú quieres, pese a lo difícil y estresante que puede ser, ya que cuando alcanzas cierto nivel académico puedes proponerle tú al sistema lo que quieres investigar y partir desde algo propio. Esto es muy gratificante y no sé si hay otras áreas que ofrecen lo mismo.
A veces claro que es difícil, uno es su propio jefe y te exiges mucho a ti mismo, pero si yo estuviera de nuevo en cuarto año de bioquímica y tuviera que elegir de nuevo yo creo que volvería a elegir el mismo doctorado que hice y seguiría la misma carrera científica que he hecho hasta ahora.
Solo por curiosidad, si tuvieras la oportunidad de escoger otra carrera que estudiar que no sea bioquímica ¿Cuál sería?
¡No sé! (se ríe). Probablemente estudiaría algo relacionado con el área de la salud porque ya estoy muy marcada con este tema. Igual creo que si tuviera que elegir algo distinto, y aunque creo que no tengo ninguna capacidad, me gustaría ser artista. Creo que los artistas son bacanes… si lo piensas los artistas igual tienen libertad de creación, algo que también tenemos los científicos, la libertad de creación me produce mucha satisfacción.
¿Y qué haces en tu tiempo libre?
Tiempo libre para mí misma la verdad es que no tengo. Mi tiempo libre de trabajo lo dedico a mis hijas, que tienen distintas actividades y me gusta acompañarlas a todas partes, y a mi esposo Jaime, que también es un científico (se ríe). Soy una persona rara porque a la mayoría de las personas les gusta tener un espacio propio, pero a mí no, tal vez es porque estoy acostumbrada a estar todo el día corriendo y no estoy acostumbrada a tener un tiempo para mí misma, aunque la verdad para serte honesta estar con mi familia es estar conmigo misma.  Me gusta mucho estar con mi esposo, conversar, ver series y películas y salir, somos muy buenos compañeros. En estos últimos meses he comenzado a hacer ejercicio en mis tiempos libres, tengo una hija que es deportista y como la tengo que movilizar la acompaño a hacer acondicionamiento físico.  También comencé a tejer y descubrí que me gusta mucho.
¿Y qué series te gusta ver?
¡Todas las de Netflix! (se ríe). Hasta ahora, aunque suene muy superficial, la que más me ha gustado ha sido Dexter, la del asesino. Me gusta porque es una serie diferente…es muy oscura pero visualmente agradable. En general me gusta mucho ver series porque me gusta abstraerme, a veces mi cerebro anda todo el día dando vueltas y necesito distraerme un rato.
¿Y el cine te gusta igual? ¿Alguna película que recomiendes?
Sí claro, aunque no soy tampoco una gran cinéfila. La última que vi me parece recomendable, no me acuerdo del nombre, es de un chico en la India que se perdió, llegó a Calcuta, estuvo varios días en un orfanato y lo pasó muy mal teniendo apenas cinco años. La película trata del proceso que él hace, luego de que lo adopta una familia australiana, para encontrar a su familia de vuelta. Muy buena, pero no me acuerdo del nombre (se ríe).
¿Algún género de películas que te guste en particular?
¡Las de suspenso y las de terror! En general no hay que procesar mucho en esas películas. Por ejemplo, Sexto Sentido, Los Otros, La Isla Siniestra, El Origen, todas esas que te dejan pálido al final porque todo se entiende en la última escena.
¿Qué música te gusta?
Mi grupo favorito es Coldplay y los Cranberries también me encantan… toda esa onda como relajada y light. En general igual escucho de todo, bueno no todo todo… Pero te diré que incluso hasta me gustan algunas de reggaetón… influencias de la Radio Disney (se ríe) y K-pop (mi hija mayor…). Creo que en general me gusta todo menos el rock pesado que no lo soporto.
¿Y te gusta leer? ¿Qué cosas recomiendas?
Sí, me gusta leer novelas. Me gusta leer cosas livianas, ahora estoy leyendo una que se llama »Escrito en el agua’’ de Paula Hawkins.
¿Cómo ha sido iniciarse en la academia siendo mujer? ¿Te ha tocado ver discriminación desde ese punto de vista?
Yo soy muy consciente que eso es algo que existe y es muy real, sin embargo, personalmente creo que he sido muy afortunada porque yo no he sentido esa discriminación. Tampoco diré que fue fácil insertarse, pero esa dificultad no pasó por ser mujer. Ahora, la mujer (y en estos tiempos también el hombre) socialmente tiene muchas funciones desde el punto de vista familiar y en el campo científico no siempre se respetan las instancias y los tiempos para poder desarrollarse como alguien que tiene una familia. Afortunadamente mi experiencia personal es diferente ya que mi ambiente actual de trabajo me permite disponer de esos tiempos.
¿Piensas que ser mamá y científica es difícil?
Solamente por el tema de los tiempos. Si bien en investigación eres independiente y los tiempos de trabajo los manejas tú mismo, cuando estás muy comprometida en tu trabajo y en tu investigación, es complejo compatibilizar la parte familiar con la laboral, aunque no imposible. Personalmente creo que lo hago bastante bien porque soy una mamá y esposa súper presente, yo intento darme los tiempos que requiere cada instancia y el lugar donde trabajo lo ha propiciado. Sin embargo, soy consciente que el sistema en el que estamos insertos no está precisamente muy interesado en que tengas tiempo para tu vida familiar. Una persona que trabaja desde las ocho de mañana hasta las siete de la tarde ¿A qué hora ve a sus hijos? ¿A qué hora hace familia? Me siento afortunada porque en general me voy más temprano que eso a mi casa.
¿Cómo te ves tú en diez años en el futuro?
En diez años más… espero tener ya la historia de mi línea de investigación mucho más armada, y a su vez me imagino estar inserta en un grupo de investigación interdisciplinario. Hasta ahora eso no se ha hecho por el poco tiempo que llevamos trabajando en este tema. Mi sueño sería lograr hacer alguna intervención en el tema de los altos niveles de colesterol materno en el embarazo y de esta forma transferir los resultados del laboratorio a algo dirigido a la clínica. No me quiero ganar el Nobel, pero hacer eso para mí sería aportar un tremendo granito de arena, y sola no lo voy a poder hacer.
¿Qué consejos le darías o les das a tus estudiantes?
Creo que lo principal que siempre les digo es que tengan paciencia y curiosidad. Si bien creo que las generaciones de ahora son distintas, son más despiertas y poseen más ganas de buscar otras oportunidades, debemos siempre alimentar aún más la curiosidad de las personas. Si yo te digo que hagas tal protocolo, plantees tal hipótesis y te pido que la desarrolles quizás te estoy preparando muy bien como »técnico’’ pero no como científico, porque no estoy favoreciendo el desarrollo de la curiosidad. Me proyecto como una persona que forme estudiantes que propongan ideas nuevas, que discutan y se pregunten por qué no hacemos las cosas de otra forma. No siempre me funciona, pero perenemente les digo a las personas con las que trabajo que propongan sus propias ideas y veamos cómo las desarrollamos, a mí me gusta mucho que me propongan cosas nuevas y creo que es la única forma de desarrollar la verdadera capacidad científica. Todos podemos aprender a hacer técnicas para la investigación pero no es tan sencillo aprender a pensar de forma científica.

Correo Dra. Andrea Leiva: aaleiva@uc.cl
Enlaces de Interés
CMPL UC
Leiva y cols. 2016a
Leiva y cols. 2016b
Leiva y cols. 2016c
Leiva y cols. 2013
Medicina UC

]]>