Entrevista a Javier Cerda Infante, elegido como uno de los 100 exponentes jóvenes con mayor trayectoria en Latinoamérica en Biotecnología

IMG_437634 (1)IMG_437634 (1) Javier Cerda Infante, Bioquímico y estudiante de doctorado de Ciencias Biológicas, mención en Biología Celular y Molecular en la Pontificia Universidad Católica. En la actualidad, investigador en el Laboratorio de Oncología en el Centro de Investigación Traslacional de Oncología.

¿Qué se investiga en el laboratorio que trabaja?

El principal foco es el Cáncer de Próstata, comprendiendo el rol del microambiente tumoral y su progresión. Sabemos que el microentorno tumoral está compuesto por distintos tipos celulares, nosotros nos enfocamos en los fibroblastos y los cambios que estos sufren durante la progresión del cáncer, principalmente en cómo potencian la generación de metástasis en pacientes con cáncer de próstata.

Con respecto a su investigación en el año 2014, en conjunto con la Dra. Viviana Montecinos y el Dr. Ignacio San Francisco, descubrieron un patrón de expresión genético que expresa la célula que rodea el tumor en la metástasis. Este proyecto fue premiado por Brain-Chile en el 2016 ¿Qué tan eficaz crees que sea este Test y cuanto falta para que este Test sea realidad?
La investigación en el área de la biomedicina, que es la conjunción entre la ciencia aplicada y la ciencia básica, es de larga data. Por eso sabemos que no es tan sencillo como “construir un edificio”, demorandose solo un par de años sino que esto es mucho mayor, a lo menos 10 años. Esto comenzó con mi tesis de pregrado, en donde encontramos una firma genética diferencial en pacientes que presentaban metástasis, versus aquellos que, aun teniendo cáncer, no desarrollaban metástasis. En resumen, lo que mata a un paciente con cáncer de próstata es la progresión hacia un estadio metastásico, una paciente que nunca progresa a un estadio metastásico es un paciente que puede vivir 10-20 años con la enfermedad y no va a morir de cáncer de próstata. Lamentablemente si se genera metástasis, el paciente probablemente muera. Además cerca del 30-40% de los pacientes con cáncer de próstata avanza a un estadio metastásico. En base a este conocimiento surge este proyecto de investigación, enfocado en beneficiar a la población a largo plazo, es decir tiene un enfoque más clínico, más concreto, más allá de una mera publicación que sea leída por la comunidad científica. Nosotros buscamos desarrollar una herramienta pronóstica.
En diciembre del 2016, solicitaron una patente del método en vivo de pronóstico de metástasis en cáncer de próstata ¿Qué es lo que espera luego de esto?
Lo principal es que la aprueben, pero en lo que estamos trabajando ahora es ampliar esta corte y realizar una validación clínica inter-céntrica. Durante mi viaje al Centro de Innovación de Cambridge (CIC) en Boston, gracias a Global UC, pudimos presentar la tecnología a nuevos inversionistas y logramos encontrar colaboración con Massachusetts General Hospital de la Universidad de Harvard, quienes nos otorgarán muestras. Pretendemos analizar dichas muestras en búsqueda de esta firma genética transversal asociado al cáncer de próstata, buscando dichos genes que se encuentran en el microentorno tumoral.
Recientemente participaste en la cumbre latinoamericana de líderes jóvenes de Biotecnología, siendo 1 de los 100 exponentes más representativos ¿Qué se siente que seas considerado como creador de futuro, utilizando estas herramientas biológicas y tecnológicas?
Fue algo muy motivante y gratificante. Llegue a saber de la cumbre por la iniciativa del Centro de Innovación UC, que nos incentivó a postular. Creo que lo más importante de esta experiencia es hacer un llamado a las nuevas generaciones a generar el cambio e innovar. Debemos reconocer en nosotros mismos que Latinoamérica es una cuna de ciencia, que efectivamente tenemos potencial y si nos potenciamos, como una red, podríamos generar grandes cambios.

En lo personal..¿Por qué elegiste estudiar bioquímica?
Aun no lo sé. Cuando estaba en el colegio, estaba entre dos opciones muy distintas, ciencias políticas o bioquímica, al final me incline por el área científica. No tenía idea que hacia un bioquímico, sólo miré la malla con los cursos de biología y química, lo encontré entretenido, pero nada más.
De pequeño, ¿a quién recuerdas que despertó este interés por la ciencia?
En realidad no tengo el típico perfil de un científico, sin embargo  de chico siempre me gusto la biología evolutiva, libros de Darwin, pero nunca tuve un ídolo.
En Chile hay muy buenos científicos que incentivan la investigación como el Dr. Alfonso González y el Dr. Enrique Brandan. En términos de cáncer los primeros artículos que leí fueron de Robert Weiner, el padre de la biología celular del cáncer, de hecho, mi sueño es ser un Postdoc de su laboratorio. También admiro el trabajo de Joan Massagué. Ambos son mis ídolos máximos a nivel internacional.
¿Siempre has querido ser científico?
Desde que estudié bioquímica, si. Después me di cuenta que a eso me quería dedicar. Dentro de las charlas que doy a los chicos en Mil Científicos mil Aulas, siempre les digo que hay tres grandes áreas en la bioquímica: la investigación, el área más clínica y finalmente el área más biotecnológica.  El sector que me gusta es la investigación y el área de la biotecnología, que es llamada hoy en día como la ciencia aplicada.
¿Qué te motiva para investigar?
Hay dos cosas súper importantes que te motivan para investigar. Primero, cuando trabajas en investigación y descubres algo, eres la única persona en el mundo que sabe eso nuevo que acabas de generar, es demasiado emocionante. Lo segundo, es el cambio que se puede generar a partir de lo que haces en el laboratorio, porque lo que haces día a día es tan importante que puede llegar a tener un impacto en la vida de millones de personas. En el caso de nosotros que trabajamos con patologías, nuestro trabajo puede tener impacto en la esperanza de vida de los pacientes o en la progresión que puede tener su enfermedad.
¿Cuál es tu mayor sueño científico?
Siempre tuve claro, desde que empecé a estudiar el doctorado, que jamás dejaría de estudiar. Aquellos que creen que se puede dejar de estudiar luego del pregrado en una carrera científica se encuentran muy equivocados y creo que deberían cambiarse de área. En ciencias todos los días hay que ir especializándose. La mayor meta es generar mi propia línea de investigación y mi principal objetivo es hacer buena ciencia en Chile. Quiero especializarme en el extranjero, pero con los pocos recursos que tenemos quiero ayudar a que Chile aumente su producción científica.
¿Qué haces en tu tiempo libre?
(se ríe)… a un estudiante de doctorado no nos queda mucho tiempo libre. La gran parte de mi tiempo libre es con amigos y familia. También me gusta mucho la lectura y me desconecto totalmente a veces los fines de semana para leer.
¿Qué te gusta leer? ¿Qué libro recomiendas?
Me gusta leer muchas ciencias políticas e historia de Chile. El último libro que estoy leyendo es de Bernardino Bravo Lira titulado “Una Historia Jamás Contada”, es súper bueno para entender la historia de Chile y de manera más entretenida. Otro libro que compré y conocí en la cumbre es la Ciencia Pop de Gabriel León, que hace la ciencia más entendible para todos, como Baradit en sus historias de Chile, se logra algo más transmisible. Algo que me quedó de la cumbre, es que hay científicos que tienen que dedicarse a la divulgación científica y esta es un área súper importante. Hay científicos que quieren estar todo el día sentados en su escritorio, escribiendo proyectos; otros que les interesa más la ciencia aplicada y la innovación; y otros la divulgación, que es tan importante como publicar un paper.
¿Cuál es tu motivación para hacer lo que haces?
Encontrar todos los días algo nuevo. El mayor requisito para ser científico es ser curioso, ya que la ciencia va mutando, va cambiando a través del tiempo. Si pensamos en los libros que publicaron Marie Curie o Watson son muy diferentes al conocimiento actual. Esto nos da una motivación para la generación de nuevos conocimientos y para realizar este arduo trabajo día a día.
¿Qué consejo le darías a tu “yo” de cuando estabas en pregrado?
Que necesitamos más científicos. Tengo varios amigos que se han decepcionado de la ciencia, deben saber que con esta carrera no van a ser millonarios, pero lo que hacemos nosotros tiene un impacto real y mucho más valioso. Muchos desertan porque se frustran al creer que los primeros años harán ciencia, deben entender que los primeros años son solo de nivelación y que deben perseverar. Por último el mayor consejo que daría es que se cuestionen todo.

Correo Ph(c) Javier cerda Infante: jcerda.infante@gmail.com