La microbiota intestinal, el ambiente y las enfermedades de la sociedad

La microbiota intestinal cumple un rol fundamental en la regulación de las funciones orgánicas de los organismos vivos. Es debido a esto que cualquier alteración, sería capaz de producir un daño metabólico desencadenando una serie de patologías, cuya incidencia han ido en aumento, tales como la obesidad, la diabetes y la hipertensión. Es por esto que toma gran relevancia el desarrollo en tecnologías de secuenciación de DNA que permiten acercarnos aun más a los factores que influyen sobre la microbiota intestinal y de manera conjunta precisar los vínculos que desarrollan la patogenia de dichas enfermedades de prevalencia mundial.
Los grandes avances en la tecnología para la secuenciación del DNA han revolucionado el área de la investigación, y en particular el enfoque para caracterizar las comunidades bacterianas. Los métodos son variados, desde el análisis de la subunidad 16S rRNA (RNA ribosomal de bacterias) o 18S rRNA (eucariota) hasta una secuenciación metagenómica que permita hacer estudios tanto a nivel del individuo como a nivel de la comunidad. Y por tanto, permitirnos hacer análisis del medio intestinal de carácter estructural y funcional. En consecuencia del desarrollo, hoy hablamos de la secuenciación de segunda generación, como el 454 Life Sciences (Roche) el que nos permite generar arboles filogenéticos completos y la clasificación de funciones genómicas, mejorando la eficiencia y disminuyendo los costos. Sumando a estos avances significativos, señalamos también la participación de las ciencias bioinformáticas que nos permiten aumentar el rendimiento y la precisión.
Es así como este progreso nos ha permitido observar que son las alteraciones de la microbiota intestinal las que se asocian a los procesos patogénicos de ciertas enfermedades. Incluso solo nos basta saber que la microbiota humana es una de las más densamente pobladas de la tierra con aproximadamente 1,011 organismos por gramo de peso fecal con presencia de más de 1000 especies, para pensar que ésta juega un rol fundamental. Además es cierto que el proceso alterativo está muy relacionado a la dieta occidental, que siendo ricas en grasas saturadas, fosfatidilcolina y consumos excesivos de sal han de provocar un trastorno funcional y representativo de enfermedades como la aterosclerosis o patogenias cardiovasculares.
Actualmente se ha visto que, no solo la hipertensión o la diabetes se han ven implicadas, sino también enfermedades inflamatorias del intestino, asma e incluso cáncer de colon. Si bien es cierto estas investigaciones han sido en murinos, cuyos estudios pioneros nos proporcionan mecanismos de la enfermedad, es necesario indagar aún más para ver en qué medida son capaces de reflejar la fisiopatología humana. Esta y muchas otras posibles interrogantes como por ejemplo ¿Cuál es la estabilidad de la microbiota intestinal humana? O ¿Puede ser alterada de una forma beneficiosa para el huésped? son las que nos restan y precisan una respuesta. Será necesario entonces continuar sobre la investigación de modelos animales y fomentar el desarrollo tecnológico en secuenciación de DNA, transcriptómica, proteómica y metabolómica.

Francisco Rubilar Maldonado

Estudiante Medicina 

Referencia:
Kelsen JR, Wu GD. The gut microbiota, environment and diseases of modern society. Gut Microbes 2012; 3:374 – 382; http://dx.doi.org/10.4161/gmic.21333]]>