Llámame y sabré lo que padeces…

Por Valentina Reyes (Biología UC)

Resulta sumamente difícil resumir el avance científico y tecnológico que ha revolucionado la sociedad en los últimos 100 años, pero como dijo Michael Faraday: “Nada es demasiado maravilloso para ser cierto si obedece a las leyes de la naturaleza”. Lo cierto es que en las últimas décadas la revolución científica ha experimentado un aumento exponencial en innovaciones, especialmente en el área de investigación científica.

Los últimos estudios de marketing afirman que la cantidad de smartphones en el planeta es igual a la cantidad de habitantes, ¿sorprendente, no?. Tal vez para el hombre del siglo XXI esto no sería una novedad, pero si volvemos 100 años en el tiempo, esto sería completamente utópico. En la Segunda Guerra Mundial, los únicos teléfonos portátiles los poseían los ejércitos militares y los equipos de telecomunicaciones eran una herramienta fundamental para los espías que actuaban en territorio enemigo. El único problema de estos equipos es que no funcionaban a largas distancias, por lo que era bastante difícil mantener un contacto continuo para mantener informada a la base aliada. La evolución de las telecomunicaciones ha tenido un rol clave en la sociedad globalizada, podemos tener acceso a una cantidad de información inimaginable. Debido al alcance del uso de smartphones, los desarrolladores de estas tecnologías se han esforzado en dar distintos usos para aparatos como el smartphone. Ejemplo de esto ha sido en el área médica, donde se ha vuelto muy difícil diagnosticar a la población más vulnerable.

Sin embargo, Beyond Verbal (una compañía Israelí) está trabajando en conjunto con la destacada Clínica Mayo desarrollando un software (prontamente compatible con smartphone) que analiza pequeños segmentos de voz y detectar enfermedades como la Enfermedad de Arteria Coronaria, la que consiste en un endurecimiento y estrechamiento de las arterias que suministran de sangre al corazón siendo el principal motivo de muerte entre hombres y mujeres en Estados Unidos. La empresa utilizó el software para medir los signos de voz, mediante inteligencia artificial y algoritmos desarrollados por ellos mismos que luego fueron patentados, participando en las pruebas 120 pacientes y un grupo control, seguido de análisis con Angiografías Coronarias. Los investigadores concluyeron que existían ciertas marcas en las frecuencias de voz, que no son perceptibles por el oído humano, que aumentan cerca de 20 veces la probabilidad de padecer la enfermedad.

Si sumamos el fácil acceso a un smartphone, en comparación a las técnicas tradicionales de diagnóstico de la enfermedad, con esta nueva forma de detectar la principal causa de muertes en Estados Unidos, imaginen los beneficios que tendría esto en la población mundial, en términos económicos y donde el tiempo es crucial para evitar un desenlace que puede resultar fatal.

Beyond Verbal y la Clínica Mayo no fueron los primeros en creer que la voz es la clave para detectar enfermedades. Charles Marmar, Psiquiatra y Director de Psiquiatría del Centro Medico Langone de la Universidad de Nueva York, asociado a investigadores del
SRI International (un Instituto de Investigación sin fines de lucro del Norte de California) analizaron registros de voz de Clinical-Administered PTSD Scale (CAPS), una entrevista estructurada para categorizar la gravedad en el diagnóstico del Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT). Los sujetos evaluados incluyeron a veteranos de guerra con diagnóstico positivo para TEPT y un grupo control. Dentro de los registros de voz se analizaron tres atributos, los que incluían niveles de marco espectral característicos en la voz, amplio rango de prosodia y ciertos rasgos en el léxico. El estudio permitió observar una serie de patrones repetitivos en 77% de los pacientes que padecían TEPT, que incluían estas tres variables estudiadas. Por otro lado, también afirmaron que la clave para el análisis de voz mediante registros de voz se encuentra en la prosodia.

Actualmente se encuentran discutiendo posibles implicancias en futuros estudios, pero es posible que la tecnología de Beyond Verbal ya haya podido dar solución al asunto.

Referencias

BeyondVerbal: The Emotions Analytics Company